La IA responde al contexto que recibe. Si el prompt es vago, la salida también lo será. Si el prompt nombra cliente ideal, oferta y tono, la página sale mucho más cerca de algo publicable.
Empieza por la oferta principal
Describe con una frase qué vendes y para quién. Evita definiciones abstractas. Es mejor decir “estudio de fotografía para bodas íntimas en Madrid” que “marca creativa de momentos especiales”.
La oferta concreta ayuda a definir estructura, titulares y llamadas a la acción.
Añade diferenciadores reales
La IA necesita material para sonar específica. Puedes mencionar experiencia, método, tiempo de respuesta, zona geográfica, nicho o estilo visual.
Cuanto más tangible sea la diferencia, más creíble y útil será el resultado.
Marca el tono y el objetivo
No es lo mismo una página para cerrar citas premium que una página para captar leads rápidos por WhatsApp. Define el objetivo principal desde el inicio.
También conviene describir el tono: sobrio, cercano, técnico, elegante, directo o aspiracional.
Puntos clave
Especifica qué vendes y a quién se lo vendes.
Incluye pruebas o diferenciadores concretos.
Define tono y conversión principal desde el prompt.